
Como cantaba Bob Geldof en “I don’t like mondays”, no me gustan los lunes. No se exactamente porque, pero los lunes acostumbran a ser grises, pesados, desagradables. Generalmente, y digo generalmente porque no siempre es así, termino cansado, triste o decepcionado. Desconozco la razón pero lo que más se asemeja a una teoría es que tengo un ritmo determinado para el fin de semana y otro para el resto de la semana. Como un sistema operativo para los fines de semana, vacaciones o puentes varios, y otro software para afrontar los días regulares.
Por algún extraño mecanismo no consigo pillar el cambio de ritmo y algunos lunes me gustaría borrarlos de mi calendario y entrar directamente en el martes como si tal cosa. Supongo que se repetiría el efecto y terminaría escribiendo un post titulado “No me gustan los martes…”
En fin, casi con toda seguridad mañana será martes desde primera hora del día…
Por algún extraño mecanismo no consigo pillar el cambio de ritmo y algunos lunes me gustaría borrarlos de mi calendario y entrar directamente en el martes como si tal cosa. Supongo que se repetiría el efecto y terminaría escribiendo un post titulado “No me gustan los martes…”
En fin, casi con toda seguridad mañana será martes desde primera hora del día…
Foto: Dimitri Castrique